El Kirchnerismo a Todo Galope


Fiel a su filosofía el kirchnerismo se juega a todo o nada. Tal cual lo percibo un relativo optimismo ha vuelto a circular en los bunker de mando.
¿Cuáles son las piezas maestras de esa estrategia?
Según lo interpreto, los pensamientos predominantes son los siguientes:
La prioridad absoluta es dar continuidad y consolidación al ciclo de crecimiento a todo vapor de los últimos meses. El primer trimestre del año dio aproximadamente un 5% de crecimiento y, dicen, el segundo trimestre estaría en vísperas de dar (si se lo anualiza) uno espectacular entre 7,5 y 8% anual. Lo cual sería fenomenal y tonificaría los ánimos de todos. Sería, de nuevo, uno de los más altos del mundo.
Y, novedad de las novedades, maravilla entre las maravillas, inesperada, no soñada por nadie: dicen que si continuara este ritmo de crecimiento unos 20 meses más podría alcanzarse nada más y nada menos que el mítico y ya casi olvidado por todos pleno empleo. Entendiendo por tal cosa un desempleo del 7%, considerado más o menos aceptable en un país de nuestras características.
Con lo cual tendríamos que, si se cumpliera lo que comento, por primera vez en treinta años, la próxima transición presidencial no acontecería en medio de los caos que fueron tan comunes en los pasados recientes como cesaciones de pagos, megadevaluaciones o hiperinflaciones. Y se entregaría el país con reservas, relativamente desendeudado, y con la población relativamente empleada.
El Gobierno manejó bien la peor crisis mundial desde el año 1930 y la peor sequía de la historia argentina desde 1953.
Respecto del problema de la inflación se piensa que, muy importante y torturante como es, no puede salirse de control porque no hay ni habrá en el horizonte ninguna gran devaluación.
Además se piensa que, con el espectacular despliegue de cosecha y exportaciones cerealeras, automotrices y demás, más la reversión del proceso de fuga de capitales que originaría el cierre feliz del canje de bonos en estado de default por nuevos bonos buenos (con la gente que no entró en el canje del año 2005) con vencimientos mucho más adelante quedarían desalentadas todo tipo de expectativas de devaluación que pudiere haber. Se espera para este año un récord de 17 mil millones de dólares a favor de las exportaciones por sobre las importaciones.
Sí se piensa que la devaluación del 2009 de $ 3,20 a $ 3,85 influyó en la inflación.
El dólar será utilizado transitoriamente como mecanismo de anclaje de los precios hasta recuperar mayor poder político. Por lo cual el dólar aumentará menos que la inflación.
Se cree que la inflación debería desacelerarse un poco. En particular, respecto de la carne, se piensa que ya llegó a un pico que difícilmente supere porque la gente deja de consumir. En la Rafaela de los últimos 100 días cerraron, mínimo, 4 carnicerías.
Se tendrá temporariamente un déficit fiscal. El Gobierno no bajará el gasto público (salarios, jubilaciones, asignación universal por hijo, obras públicas). Como ya se ha dicho: es su forma de pensar el apostar todo al crecimiento a toda velocidad. El pensamiento es que, creciendo fuerte, hay más margen para ir acomodando las cosas. Además, creo, también hay bastante del hecho de que se le encontró más la vuelta a cómo crecer que a cómo controlar la inflación. Entonces como que se concentran en lo que mejor saben hacer. Sobre la marcha, se piensa, se verá el cómo se podrá ir controlando la inflación. Crecer fuerte sin inflación es una fórmula que, en este mundo pocos dominan o conocen.
Hay muy fuerte inercia inflacionaria probablemente derivada de la devaluación del 25% o más del año pasado. Desactivar eso es difícil.
Hay empujes de costos bien reales. Todo eso genera un conflicto distributivo entre los salarios y las ganancias empresariales que, a su vez, se traduce en una bola de precios y salarios. La carne tiene un efecto psicológico devastador. Fogonea ese conflicto porque deteriora el salario. Los sindicatos pujan por más salario nominal. Pero una parte de ello se va a precios y ahí andamos. Con los problemas que conocemos. Habría que parar esa bola para que cambien las expectativas.
Pero para coordinar eso hace falta poder político. El Gobierno perdió poder. Vive impedido, acosado, saboteado, acusado de las cosas más inverosímiles. Nadie colabora. Nadie de los nadie hace una pausa. Todo es grito, acusaciones, apocalipticismo.
El kirchnerismo piensa que la mejor política antiinflacionaria auténtica y exitosa es recuperar poder político. Sin poder político no se puede tener éxito en el control de precios.
Para que se entienda la dificultad de coordinar las cosas. Piénsese en un partido de fútbol. Todos parados. Pero todos verían mejor si todos están sentados. Pero para ello tendría que existir ese alguien que pudiera coordinar el que todos se sienten. Pero como eso es difícil nadie se sienta. Porque todos piensan que los que se sientan primero se embroman porque dejan de ver. Y el que se sienta último “ve más”. Con los precios se trataría de un manicomio más o menos parecido.
Si el kirchnerismo gana las elecciones del 2011 la política antiinflacionaria dura vendrá entonces, luego del triunfo, especialmente en alimentos. Se reemplazaría el poquitín de atraso cambiario que podría generarse estos meses por algo parecido a las famosas retenciones móviles. A la larga no hay vueltas: el pensamiento es que si se quiere desarrollo y una sociedad cohesionada y relativamente armónica hará falta un tipo de cambio real alto, desarrollista, proindustrial y proexportador por un lado y más alimentos accesibles por el otro.
Visto el tenor de los rivales, a los que una parte de la sociedad percibe como la peor oposición de la historia, el kirchnerismo razona que es difícil pero no imposible apostar todos los cartuchos a ganar en la primera vuelta electoral, sin necesidad de una segunda, porque piensa que es posible sacarle más de diez puntos de ventaja al segundo, sea quien sea.
Por eso la clave es, como siempre, la política.
http://www.laopinion-rafaela.com.ar/opinion/2010/04/26/c042601.php

La Sociedad ha perdido su Capacidad de Mirar La Cultura en puente de Inclusión Social


Una sencilla observación nos permite decir que el ser humano existe para aprender, desde que nacemos vamos adquiriendo conocimiento y desarrollando capacidades. Luego pensamos siempre en el aprendizaje como el proceso que se desarrolla dentro del sistema educativo, sin embargo estamos aprendiendo siempre en todos los momentos, es un acto natural inherente a la especie humana.
Pero hoy ante el fenómeno social de la exclusión con millares de niños y jóvenes ausentes de las aulas escolares debemos hacernos esta interrogación ¿dónde captan conocimiento y que saberes adquieren este grupo al margen del proceso de instrucción formal?.
Las esquinas de los barrios periféricos, los fumaderos de los adolescentes, los niños sometidos al trabajo infantil y en Corrientes y Chaco los grupos definidos como “seguidores” se han convertido en espacios donde los adolescentes toman símbolos y códigos que integran la construcción de su personalidad, forman su sentido estético, contribuyen a la formación de una idea de su entorno, su sociedad, el mundo y su relación con los demás.
Es importante que un estado pueda generar opciones creativas para volver a recuperar espacios de aprendizaje.
Entre ellos podemos contar con los centros culturales en los barrios y en especial el museo, comunicador por excelencia de cultura, formadora de identidad y motivadora del impulso del deseo del conocimiento.
VAYAMOS POR UNA POLÍTICA DE DEMOCRATIZACIÓN DEL SABER
Es importante romper los mitos que existen alrededor de los museos entre ellos, que son espacios rígidos y alejados de la realidad de la persona común.
Para cambiar esta idea obsoleta es fundamental hacer un reconocimiento de los territorios barriales a través de sus hitos, acontecimientos y personajes del pasado y del presente. Así permitimos que la comunidad reconozca situaciones individuales trascendentales y objetos representativos de gran valor.
Logramos con esto la posibilidad de “observarse a si mismo” y reflexionar desde la identificación y recordación de historias y narraciones y contrastar y confrontar
Contrastar y confrontar sus objetos.
Una gestión de gobierno que lleve a cabo este proceso con idoneidad permitirá que los jóvenes de los barrios puedan reconocerse como protagonistas de una historia, su historia.
Esa historia que se escribe en los murales de su barrio con los graffitis, en sus cuerpos con los tatuajes y en las canciones de sus grupos preferidos.
También para los adultos mayores un proyecto de inclusión abre la puerta al rescate de sus saberes y experiencia de la historia que vivieron en carne propia.
El museo entonces, no es solo un espacio educativo sino de experimentación, en el que se pueden intentar diversas estrategias para incluir e integrar al visitante como actores principales de sus programas hasta conceptuarlos como sitios de confluencia de los ciudadanos, en el que se pueden tratar y responder asuntos de interés en la comunidad.
Es así que las reglas y principios generales de organizar la sociedad se convierten en la principal palanca para intentar superar injusticias y desigualdades.