Por Lic. Alejandra Stamateas
Hay personas que tienen un vacío de amor muy grande, tal vez son personas que han logrado éxito en distintas áreas de su vida, que han logrado lo que querían en la vida, pero sin embargo, en el área afectiva tienen un gran vacío emocional. Y muchas mujeres son cristianas, que aman al Señor, que han recibido la presencia del Señor, que han aceptado a Jesucristo en su corazón, pero sin embargo, necesitan ser amadas de una forma extraordinaria, o sea, nunca les alcanza el amor que alguien les da, son como barriles vacíos, en realidad sin fondo porque todo lo que se le da no le alcanza; el amor que les das nunca le alcanza, nunca les conforma porque tienen un vacío de amor que solamente se llena cuando se empiezan a amar a sí mismas, porque Dios ha llenado su vida, pero todavía en el área emocional ellas sienten ese vacío que no se han dado a sí mismas y que es necesario que cada mujer se otorgue. Son mujeres con una herida fundamental y esta herida es una relación insatisfactoria con su papá.
¿Cuántas recuerdan bien la relación que había con su papá en la infancia? Pensá como era tu papá, si estaba o no estaba, si lo conociste o no lo conociste, no importa, hay un papá esté o no esté, porque escuchaste, o se murió, o se divorció, o se fue a otro lugar pero te sonaba la palabra papá de algún lado. En algún momento, un papá tuviste, aunque sea que te sonara en la mente. Y entonces esa relación insatisfactoria con el padre, lo que hizo, es que tu imagen de vos misma esté dañada, tu amor hacia vos misma se fue dañando por esa relación herida entre papá e hija. Ahora, te voy a mostrar diferentes estilos de padres que hieren a sus hijas, porque no todo papá lastima a sus hijas, pero te voy a hablar qué características tiene el papá que lastima a sus hijas.
Primero: “El padre débil”. Es un padre que era un vago, que nunca trabajaba. Es el padre alcohólico, es el padre jugador, que se gasta toda la plata en el juego, es el padre mujeriego que ya lo conocían en el barrio porque se acostaba con todas las mujeres del barrio y ese padre ¿Qué herida deja en la hija? Deja la herida de la vergüenza. Se avergüenza y se avergonzó toda la infancia y toda su vida de tener un papá borracho, jugador, que todo el mundo iba y le decían a la mamá -no porque tu marido tal cosa y tal otra-, la herida que quedó en esa mujer es la herida de la vergüenza y hoy se va a mover en la vida con mucha vergüenza hacia todo lo que tenga que hacer y enfrentar y tal vez con vergüenza hacia sí misma.
Segundo: “Es el padre que desvaloriza o desprecia lo que significa ser mujer”. Hay hombres, hay papás, que se dedicaron toda la vida a hacerle entender a esa hija que, en realidad, querían un varón, que lo importante son los hijos varones, o que trataban mal a su esposa y esa hija vivió toda la vida la desvalorización de ese papá con su mamá. Le dijeron, ser mujer no es digno, no es válido en éste mundo ser mujer, y desvalorizaba y despreciaba a lo que era ser mujer. ¿Cuál es la herida que le queda a una hija que fue desvalorizada por ser mujer? la herida es la culpa y el rechazo; o sea, esa mujer va a vivir a lo largo de su vida, si no lo sana antes, todo lo va a vivir con culpa o se va a sentir rechazada especialmente por otros hombres.
Tercero: ” El padre inmaduro”. Es el padre eternamente joven, es el que tiene 50 o 60 años y se cree que es un pibe de 20. No quiere madurar, es un hombre que nunca consigue trabajo, por ejemplo: los rockeros, tienen 50 o 60 años y parecen pibes de 20, que nunca sientan cabeza en nada, viven la vida como bohemios y en realidad, la herida que le producen a los hijos, a las hijas, es inseguridad y aparte crían hijos sin disciplina, porque como ellos no saben disciplinarse, no saben cómo enseñar a una hija a tener disciplina en su vida, pero la mayor herida es la inseguridad porque nunca les dio pautas ni les puso límites a sus hijos porque él no los tenía. Y el límite a un hijo, le provoca seguridad. Un hijo que no tiene límites, que hace lo que quiere, es un hijo que va a tener problemas más adelante con todo lo que sea autoridad. Y en éste caso, una hija que se cría con un padre inmaduro, lamentablemente es una mujer que va a luchar toda la vida con la inseguridad.
Cuarto: “El padre pasivo”. Es el hombre que trabaja mucho afuera, trae la plata a casa, es un buen trabajador afuera, pero no se involucra en nada de lo que sea familia. No se involucra en la educación, crianza de los hijos, en nada, o sea, todo lo tiene que hacer la madre porque él trabaja afuera y cree que su ámbito no es el interno, no es el ámbito de los hijos, entrega a los hijos a la educación de la madre, es la madre la que le tiene que dar educación y como vive una hija que ha tenido un padre que en realidad no se ha ocupado de ella. La herida es la del abandono, y va a vivir toda su vida creyendo que alguien la va a abandonar y creyendo que no se merece ser amada por nadie y que si alguien la ama, la va a dejar en cualquier momento.
Si un papá está presente en la infancia de una hija, alentando a esa hija, alentando su desarrollo intelectual, su desarrollo espiritual, su vida profesional, valorando a esa hija porque es mujer y decirle, “que bueno es que seas mujer”, “que bueno haber tenido una hija mujer, me encanta”, “vos querida, vas a lograr cosas grandes”, si no hay un padre validando todo el tiempo a esa hija mujer, el resultado va a ser que esa mujer se va a desvalorizar a sí misma.
Uno de los roles más importantes de un papá, con respeto a una hija mujer es ayudar a su hija a enfrentar al mundo y los conflictos. La mamá generalmente tiene el rol de mantener a la hija, de enseñarle cosas más internas, de ver y descubrir sus emociones, pero la tarea del papá es que su hija pueda descubrir ese mundo que está afuera. De alguna manera la hija se pueda soltar de la madre y pueda empezar un camino en el mundo y el padre le tiene que dar ese lugar, ese permiso y esa valorización para que la hija vaya al mundo y no tenga miedo de enfrentar el mundo y las circunstancias o las situaciones que va a tener que empezar. O sea, que salga al mundo con seguridad.
Si una hija mujer no tuvo un padre, o el padre fue ausente, o no estaba nunca, o era débil, o le daba vergüenza, esa hija va a tener miedo de enfrentar la vida, y no va a saber cómo actuar en la vida. Por eso, cuando una mujer tuvo un papá que no la haya valorado, va a tener dos actitudes en la vida:
•va a ser la nena eterna, o
•va a ser la rebelde eterna.
La nena eterna es la mujer dominada, que sabe que tiene que conseguir un hombre para casarse, someterse, que el hombre decida todo, ella cumple un rol secundario y siempre va a cumplir ese rol secundario, se transforma en esa nena dependiente. Son las mujeres que dependen siempre de un hombre, que si no hay un hombre se mueren, que van a escuchar la voz de un hombre, que no le interesa escuchar la voz de una mujer, que van a tener conflictos grandes para relacionarse con mujeres, que la palabra de autoridad siempre va a ser la de un hombre y van a despreciar todo lo que sea mujer, porque ellas como mujeres fueron despreciadas, entonces no pueden amar el ser mujer, por lo tanto no pueden amar y bendecir a otras mujeres.
Las rebeldes eternas son como las adolescentes eternas. Es esa mujer que en realidad tiene mucho miedo pero se pone una coraza y dice: “Yo no necesito de un hombre, yo puedo hacer las cosas sola, yo me voy a defender en la vida” y cuando viene un hombre lo echan por el miedo a ser dominadas.
En realidad la mayoría de las mujeres tenemos en realidad una nena eterna y una rebelde eterna. A veces somos nenas dependientes y a veces, somos rebeldes que nos queremos hacer las independientes y no dejamos que nadie se nos acerque a nuestra vida, y después tenemos problemas por no tener relaciones interpersonales que sean duraderas o buenas. Estos dos patrones, siempre coexisten dentro de una mujer y en realidad detrás de una nena eterna hay una mujer con mucha bronca y con mucha violencia y detrás de una mujer muy rebelde, hay una nenita asustada, por eso, saca la rebelde, en definitiva es lo mismo y todo esto a causa de no haber tenido la imagen amorosa de un papá.
¿Se puede sanar esto? Porque vos no podés cambiar el pasado, pero sí podemos transformar nuestras vidas para lograr amarnos y salir adelante en el nombre de Jesús y eso es lo que vamos a descubrir en ésta tarde.
Acá tengo un té, se llama María Antonieta, es un té blanco, más un té verde cocido a mano con una flor de crisantemo que florece tras diez minutos de infusión; era un arte imperial. Esto cerrado, adentro contiene algo pero para poder ver lo que contiene, para ver toda la manifestación de lo que tiene adentro, lo tenemos que poner en agua, tiene que pasar por un proceso. La vamos a poner en agua caliente y la pastora Marta se la va a llevar hasta que se produzca el milagro y después lo vamos a ver, cuando termine la charla.
Vamos a ver cómo hizo Dios para trabajar en la vida de Ester. Era una jovencita que había sido educada por su tío Mardoqueo, porque había quedado huérfana, no tenía ni mamá ni papá, o sea no tenía historia en su vida, no tenía nadie que la amara, no tenía la imagen de ese padre, de chiquita que la validara porque el padre no estaba, había desaparecido, no sabemos en qué circunstancias, si se había muerto, si se había ido, pero no tenía ni mamá ni papá, o sea, carecía de imagen femenina y de imagen masculina, que estuvieran juntos y que le dijeran somos tus padres, te hemos traído al mundo. Y dice que la crió un tío, y éste fue fundamental para la vida de esta mujer, y te quiero mostrar dos o tres cosas que trabajó Dios en la vida de Ester y dos o tres cosas que va a tener que trabajar Dios en nuestra vida para sacar algo precioso de adentro nuestro y para que aprendamos como mujeres a amarnos porque si aprendemos a amarnos vamos a conquistar grandes sueños.
En primer lugar, Ester era una mujer que no tenía ninguna atadura emocional con el pasado. Hay mujeres que están atadas a familiares del pasado, a esposos que tenían antes, a parejas que ya pasaron y siguen atadas. Me decía una chica: Alejandra quiero salir de un hombre maltratador, mi marido era un hombre maltratador, me pegaba etc. y me dice, viste como en las películas donde matan al malo, pero en realidad el malo nunca termina de morir, así es mi ex marido, aparece todo el tiempo, yo quiero sacármelo de la cabeza, quiero alejarlo de mi vida y cuando parece que lo estoy logrando, vuelve a aparecer en escena y otra vez vuelven los golpes, otra vez vuelven los gritos, otra vez vuelve el dolor, otra vez yo a creerle y otra vez a descreerle y volver a frustrarme, o sea no se muere más. El pasado te persigue. Si querés amarte a vos misma, tenés que empezar siempre de nuevo, como si siempre fuera la primera vez en todo.
Mardoqueo le dijo; vamos a hacer una cosa, hay algo grande que vos vas a lograr y para lograr eso grande, te necesito sin el recuerdo del pasado. O sea, Mardoqueo le estaba diciendo: Querida Ester, este es tu sueño y tu sueño no tiene que estar atado a nadie del pasado, a ningún dolor, a ninguna persona del pasado. Cuando Dios viene a tu vida a entregarte un sueño, te lo da a vos, porque confía en vos y sabe que te habilitó para lograr ese sueño. Le estaba diciendo, es un sueño nuevo. Y como sueño nuevo no importa si tuviste un papá que no te amó, o un papá que fue pasivo o que no estuvo presente, lo importante es que yo, Papá Dios, confío en lo que vas a hacer. Tal vez, todavía no hayas roto con tu pasado y arrastres todo el tiempo con ese pasado. ¿Sabés cómo te das cuenta si arrastras con el pasado? Porque todo lo que hacés, lo hacés con culpa, aunque sea algo bueno. Hacés algo bueno pero siempre te queda una culpa de algo. Saliste a trabajar, conseguiste trabajo, pero te da la culpa de no estar con tus hijos, aunque ya los criaste y son grandes pero una culpa te trae; porque arrastrás cosas, argumentos del pasado. Y Dios te dice: Yo te necesito para que puedas amarte y conquistar ese sueño nuevo, que no tengas ninguna atadura con el pasado. Lo que Dios te da hoy, es algo nuevo y como nuevo, tenés que entender que para Dios, también sos nueva, que significa que Él te ve como hoy estás, dice borrón y cuenta nueva, sigamos hacia adelante.
Dice un pasaje: “No se acuerden de las cosas pasadas, ni traigan a memoria las cosas antiguas, yo hago cosas nuevas que pronto saldrán a luz”. ¿Cuál es el recuerdo que te ata, que viene siempre a tu mente? ya hiciste sanidad interior, y lo dejaste y lo declaraste y dijiste no me acuerdo más, pero cada vez que tenés que hacer algo, cada vez que querés ponerte las pilas en tu sueño, viene ese pasado, esa persona, esa metida de pata, viene al presente para no permitirte avanzar y Dios te dice: Sueño nuevo, porque eres una mujer nueva y yo te miro como una hija nueva.
El Señor te dice: “Esta cita que estoy haciendo con vos hoy, no tiene nada que ver con tu pasado; es nueva”. Tu relación cada mañana con Dios es nueva, pronto va a salir a luz lo que Dios va a hacer en tu vida.
Una mujer que se ama es simpática. ¿Qué es el don de la simpatía? No a todo el mundo le sale fácil ser simpático pero dice que Ester, lugar donde iba, lugar que generaba simpatía y le daban de todo. Generaba simpatía en las doncellas, generaba simpatía en los eunucos que la tenían que cuidar, generó simpatía en el rey que la tomó y la hizo reina, o sea dice que lo deslumbró y que le cayó tan bien. Vos, ¿A cuánta gente le caes bien? ¿A cuánta gente le caes simpática? ¿Cómo uno recibe o activa el don de la simpatía? Es muy sencillo, cuando estás comprometida con lo que estás haciendo. Si vos estás comprometida con lo que estás haciendo, si lo que estás haciendo es tu pasión, vos vas a ser una mujer simpática. Hay mujeres que se matan por ser simpáticas y no lo logran nunca, no hay manera de que le caigan simpáticas a nadie. No tienen el don de la simpatía, no tienen el don de la gente ¿Por qué? porque no están haciendo lo que les gusta. Si vos estás totalmente comprometida, aunque tal vez no te guste mucho, pero ponés tu espíritu, ponés tu corazón en lo que estás haciendo y te comprometés en lo que estás haciendo, vas a ser una mujer simpática.
Una mujer que se ama, es fiel a lo que se promete. Hoy rompemos con mucha naturalidad los compromisos que hacemos. Prometemos algo y después no lo cumplimos. Como a veces no nos atrevemos a decir que no, decimos que sí y después no nos hacemos presentes. Pero esta mujer fue fiel al compromiso que tenía y cuando vos no cumplís algo que prometés, vos vas a tener problemas en dos ámbitos de tu vida, en el ámbito externo y en el ámbito interno.
En el ámbito externo, cuando le prometes a alguien algo y después no lo cumplís, la gente sabe que no puede contar con vos. A esta no la llames, a éste otro no le digas nada, no quiero a esa persona cerca de mí, porque vos le prometiste, no cumpliste y entonces ya no sos confiable. Y cuando no sos confiable, perdés autoridad. Cuando le decís a una mujer que venga a las cuatro de la tarde y vos no llegaste a las cuatro de la tarde, vos con esa mujer perdiste autoridad espiritual. Si vos le prometiste traer tal cosa y no lo hacés, vos perdiste credibilidad y perdiste toda autoridad espiritual sobre esa persona y después vos decís: no me hace caso, no quiere hacer lo que le digo y está bien, no lo va a hacer porque perdiste autoridad espiritual y la gente aprende a desconfiar y si no cumplís con lo que prometiste, internamente se genera un dolor, perdés estima, perdés confianza y perdés respeto por vos misma y perdés, por sobre todas las cosas, poder personal. Si vos te prometiste este año, hacer una dieta y no lo pudiste hacer, no cumpliste con lo que te prometiste, perdiste poder personal, ya no te vas a creer el año que viene. Porque perdiste ese poder, el poder creerte, la palabra que vos misma soltás de tu boca.
Tenés que ponerte un costo alto, si no cumplís con la palabra que das. Tenés que ponerte un costo alto, si no vas a hacer lo que te prometiste. Porque si no va a terminar tu estima dañada y la confianza de los demás dañada. Ponete algo alto, para que eso te motive a lograrlo sí o sí.
No es sacrificio tonto, no es un acto heroico tonto, sino es saber que mi vida vale, yo me estoy prometiendo algo, yo le estoy prometiendo algo al otro. ¿Qué pasa cuando te prometiste no llamar más a ese hombre? ¿Qué pasa cuando decidiste no escribirle un mensaje de texto más a ese hombre? Y sin embargo, lo hacés, te traicionás. ¿Qué pasa cuando dijiste: no lo voy a cubrir más, ni voy a mentir más por él? y sin embargo, lo terminaste haciendo. ¿Qué pasa cuando dijiste: no lo voy a mantener más, porque es un vago? Igual le seguiste dando plata. ¿Qué pasa cuando traicionás tus propias promesas? Tu estima se daña, tu poder se va debilitando y ya no te volvés a creer, ya no podés confiar ni siquiera en vos misma, por eso tenés que empezar a ponerte un costo alto.
No lo voy a hacer, pero me voy a poner un costo alto, porque yo valoro mi vida y yo estoy esperando mi sanidad y yo sé que esto que ahora prometo, lo voy a hacer porque tengo un precio alto que pagar, así que, más vale que haga las cosas bien.
Ponete un costo alto y Dios va a bendecir todo lo que hagas.
Una mujer que se ama, reconoce a sus enemigos. Hay relaciones que te lastiman y las seguís teniendo, que te consumen energías, en lugar de darte fuerza, te quitan la poca fuerza que tenés y sin embargo, las seguís manteniendo. Cuando una mujer tiene dañada la imagen del papá, tiene dañada la imagen del hombre. Cuando tuviste problemas con tu papá, que fue tu primera figura masculina, vas a tener conflictos con cualquier hombre, con la imagen masculina. Por eso vas a tener que trabajar en eso y por eso venís acá todos los martes, para trabajar en eso que te está faltando, en esa imagen herida, en ese dolor, que no tener la imagen de papá, te produjo.
Y entonces vos empezás a decir malo a todo lo que es hombre. Hay mujeres que dicen: todos los hombres son iguales, todos los hombres son malos, todos los hombres son infieles, todos los hombres te van a traicionar, todos los hombres son mentirosos porque en lugar de señalar realmente quién es el hombre que te hace daño y decirte la verdad, decís: todos. Y como son todos, te vas con todos después. Por eso especialmente las mujeres hispanas eligen hombres malos, hay hombres buenos pero eligen a los malos, porque tienen esta imagen masculina dañada. Todos los hombres son malos, porque mi papá no estuvo, o fue pasivo, fue borracho, me daba vergüenza y me dañó. Entonces todos los hombres son como mi papá. Y esa estima dañada hace que le digas malo a cualquier cosa y cuando vos le decís, malo a alguien, le otorgás poder, tiene más poder que vos, porque es malo y me puede dañar. Decís: es malo; le pongo ese título porque a mí me va a dañar, le estás dando poder y entonces ese poder actúa en tu contra, y te buscás al hombre malo.
Y ¿Qué es lo malo? Lo malo es toda relación que te mantenga en una actitud pasiva y de dependencia, donde no tenés libertad de hacer nada, ni de decidir, ni de vivir, ni de experimentar, ni nada, ese es tu enemigo.¡Hay una reina dentro tuyo, hay una belleza escondida que todavía no ha sido revelada, pero Dios va a trabajar hasta que la belleza se vea!
La belleza habla y la belleza habla más fuerte que las palabras. Cuando uno ve algo bello, no necesita palabras, necesita mirarlo nada más, porque la belleza habla y quiero decirte que estar al lado de una mujer que se siente bella, estar al lado de una mujer que expresa belleza, estar al lado de una mujer seguramente bella es más fácil. Porque una persona que se siente bella, una persona que se siente segura, es una persona que transmite algo a los demás. Nadie quiere estar al lado de mujeres neuróticas, con dos millones de heridas, nadie quiere estar al lado de mujeres oscuras que tienen tinieblas y presión constante, al lado de mujeres complicadas, de mujeres despojadas de belleza y cuando te hablo de belleza no me refiero a la belleza estética, te hablo de todo, la estética entra también pero te hablo de todo. A nadie le gusta estar al lado de mujeres despojadas de belleza porque la belleza habla, la belleza tiene poder.
La belleza inspira ¿qué sería estar al lado de la madre Teresa de Calcuta? ¿No te hubiese inspirado a subir a otro nivel? Acaso las cosas bellas del mundo ¿no te inspiran algo? Hay gente que ve algo bello y escribe. Hay gente que ve algo bello y se motiva para algo más, porque la belleza es inspiradora y Dios te puso en este mundo para inspirar. Dios te dio belleza para que inspires a otros, para que subas a un nuevo nivel. Dios sabe que tenemos una belleza que todavía no se ha revelado, Él va trabajando y de a poquito vas a ir viendo algo más, de a poquito se va a ir abriendo esa flor, de a poquito se va a ir viendo los colores que tenés, de a poquito vas a ver esas facetas que todavía no viste de tu interior, pero tenés que reconocerlas vos, no esperes el reconocimiento de otro. Porque tal vez otro venga y quiera arrancar ese pétalo, tal vez venga otro y quiera mancharlo, tal vez venga otro y quiera herirlo, por eso no esperes de los demás, tenés que sorprenderte ¡Qué linda que soy en esto! ¡Cómo aprendí esto! ¡Qué bueno lo que hice! ¡Qué bárbaro esta experiencia que tuve! ¡Qué buena esta actitud que tomé! ¡Qué buena esta reacción! ¡Qué buena ésta decisión! Es el trabajo de Dios que te va mostrando las facetas de esa flor que Dios ha hecho de tu vida. Hay una belleza por revelar.
Hay lugares que te están esperando, te están esperando para que los conquistes vos, son solamente tuyos, por eso Dios se está encargando de que cada vez salga más belleza, cada vez te vas a volver más hermosa, porque el Señor va a manifestar de adentro tuyo toda la belleza de tu interior. ¿Sabés para qué? no para que seas una muñequita de torta, no para que te cuelgues del brazo de un hombre y que ese hombre te ande mostrando por todos lados, eso no. Va a revelar tu belleza para que te muevas del lugar otorgado al lugar que vos querés conquistar, al lugar hacia donde querés ir, que es único, que tiene tu nombre y apellido, pero que solamente se conquista cuando vos como mujer querés salir de la pasividad y empezar a moverte. ¿Cómo lo vas a hacer? con toda la belleza que Dios va a soltar en todo este tiempo. Te vas a volver cada vez más hermosa, cada vez vas a brillar más, cada vez vas a tener mejor cara, cada vez vas a tener mejor cuerpo, cada vez vas a estar más linda, cada vez vas a tener menos ojeras. ¿Sabés para qué? para que te muevas. Hay lugares para conquistar que solo tienen tu nombre y Dios no quiere que queden vacíos y Dios no quiere que alguien te siente en esa silla. ¡Dios quiere que vayas hasta la silla y te sientes vos!
Ester se movió, ella sabía que era reina y se podría haber conformado con ser reina, pero ella dijo: no, yo mantengo mi palabra, yo voy a salvar a mi pueblo, pero lo voy a conquistar yo. Y ella mandó las cartas, le preguntó al rey, habló todo con el rey, mandó cartas porque ella salió del lugar pasivo que le habían otorgado aunque podría haberse conformado, que mejor que ser reina, y bueno los demás, más adelante, veo. Pero ella dijo: me voy a mover, porque no quiero ser solamente reina, quiero ser una conquistadora, quiero ser una libertadora, quiero ser una salvadora de mi pueblo también. Y ella se movió del lugar de la pasividad al lugar de la conquista.
Dios está esperando que te muevas, dejá de ser dependiente, dejá de ser la nena eterna, de ser la enojada eterna, la rebelde eterna que no acerca a nadie así. Sé una mujer simpática, sé una mujer que ama y está comprometida con lo que hace y dice: a mí me va a dar resultado porque me he puesto un costo alto, es tan alto el costo, que es mi propia vida. Me estoy jugando la vida, por eso a mí me va a ir bien, voy a hacer todo lo que tenga que hacer, me voy a mover hasta conquistar el lugar que quiero.
Hay una belleza que Dios tiene que revelar, en este tiempo lo va a estar haciendo. En el 2010, el Señor reveló parte de tu belleza, hay algo que no conocías, no sabías de vos, que el Señor te lo reveló el año pasado, pero este año va a revelar otro aspecto de tu belleza, por eso te vas a volver cada vez más hermosa, y los hombres cada vez más hermosos.
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